Soy madre de un niño de 11 años, diagnosticado recientemente “celiaco”. Siempre nos ha gustado mucho salir, pero con este pequeño problema y sobre todo a estas alturas se nos hacia un poco cuesta arriba. Cuando nos planteamos la Semana S. malagueña, la historia era buscar un sitio donde pudiesemos comer una dieta un poco variada de cara a mi hijo. Encontramos este restaurante por internet, hemos comido de lujo (paella, lentejas, carnes y pescado a la plancha y un postre de chocolate que pudo comer el niño delicioso.-), mi hijo encantado, feliz y tranquilo, la comida exquisita, super casera. En cuanto al servicio inmejorable y muy simpátios y atentos. Muchas gracias por pensar en estas personas. Un saludo